24 agosto, 2005

Preguntas

Desperté esta mañana y ya no soy el mismo. Miré a mi alrededor y todo era conocido, excepto yo. Me miré por dentro y no reconocí ningún pasillo familiar. Ningún cuadro, ningún espejo. Seguí deambulando un poco, pero cada paso era un esfuerzo imposible. ¿Existe el imposible? ¿O es solo miedo? No lo sé. Ni lo sabré nunca, por otro lado, pues no me atrevo con lo imposible. O por lo menos casi nunca lo hago. Alguna vez si lo he intentado. Por lo general se comporta bien, te hace sentir libre. Pero ¿existe la libertad? ¿O es solo una ilusión? Tampoco lo se. ¿Filosofar? Eso si puedo. ¿Pensar? También (¡luego existo!). ¿Decidir? Eso... ya no (¿existo?).
En cualquier caso, el cambio que se ha obrado en mí me obliga a pensar todo el rato, y no me deja dormir. ¿El fútbol? ¿Cómo puede alguien ganar esos millones y no estar en la cárcel por crímenes contra la humanidad? ¿El conformismo? Dentro, muy dentro. Pruebas un plato ¿Te gusta? Sí. Descubres cómo está hecho (¿o quizá lo sabías ya?). No te gusta. O sí, en realidad depende de tu entorno a fin de cuentas. En fin... ¿lo tomas o lo dejas?
¿Sómos todos pequeños futbolistas? Al final todo es o no és según el objetivo que uses para mirar. ¿Hay más de uno? Si, eso creo. ¿Consumismo? Compras, compras.... y de nada te sirve. ¿No es acaso todo lo que tenemos una ilusión? ¿Una sombra? No. Todo no. Y ese es el punto difícil... ¿Qué no lo és?
Sea lo que fuere, me tiene intrigado, lo reconozco.

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