Cuando uno se va a acostar
se convierte en alguien
valiente,
decidido,
claro,
y con esas facultades prepara discursos
situaciones y finales felices,
en esa franja incierta entre el sueño
y el día en que no se ha sido nada de aquello.
¿Un juego? - Y un juego vil, que no hay que jugarle a ciegas, pues juegas cien veces, mil... y de las mil ves febril que o te pasas o no llegas. Y el no llegar da dolor, pues indica que mal tasas y eres del otro deudor. Mas, ¡ay de ti si te pasas! ¡Si te pasas es peor!