A veces le gustaría ser otro,
en otro lugar,
o en otro tiempo.O tener un escondite invisibledonde refugiarse en sí mismo,
para no tener que soportarla miserable intranscendencia rutinariade respirar 12 veces por minuto.
Quiso ser uno, y se multiplicó por sí mismoen cientos de seres incompletosque caminan, perdidos y sin rumbo,en círculos alrededor de la cordura.