Viven en casas cúbicas blancas y pequeñas, sin ventanas ni puerta.
No pueden salir a hacer la compra, así que comen hierba que tienen dentro, y beben arena.
Los monstruos también tienen hijos, muy pequeñitos, que son buenos. Se hacen malos cuando crecen.
Además son de todos los colores (azules, verdes, blancos, amarillos, rojos, negros, violetas...)
Y también tienen mascotas (gatos, perros, pájaros...) pero no se las comen.
Todo esto me ha sido revelado por mi sobrino Max, de tres años (casi cuatro, como bien hace saber).